Otro enorme silencio se apodero del lugar, sabia que no se quedaría. Lo pensaba mucho, seguro que si, pero pudo mas lo que quería, su trabajo y lo de èl, a lo que yo sentía y le expresaba.
- no me convence lo que me decís, no se si estas diciendo la verdad o no, no quiero creer que sos de las que inventan un hijo para retener a los que ya no las aman. Pero conmigo no funciona, ya no te amo, te voy a mandar plata y todo lo que necesites si es que hay un hijo. Pero no me quedo con vos, ya pienso distinto, no sos mas parte de mí a pesar de que la hayamos pasado bien ahora y antes, no.
- Acaso no me escuchaste? No me interesa nada tuyo, y no pienso aceptar nada tuyo, no quiero tu plata, pensas que es eso por lo que te quiero o te quise, NO, yo te amaba con todo mi corazón, pero veo que me usaste y ahora me dejas por la primera que pasa delante de tus ojos. Pensé que me amabas, nunca dude de lo que me decías, pero así como así me dejas y desapareces, luego de haberme tenido. Que seas feliz, no voy a seguir dándole vueltas al asunto, porque no tiene remedio te vas y me dejas que le voy a hacer.
- Pensas que es fácil para mi, estoy sufriendo, me siento mal. Que te puedo decir. Sabes? me voy, ya pague la cuenta así que no te preocupes.
Se levanto y se fue, así, como si yo lo hubiera hachado, ni miro atrás, su decisión fue enorme y segura. Mientras tanto yo me quede mirando como se alejaba la persona que pensé que era para siempre mío, mi mitad faltante.
Un largo rato me quede en el café, mirando la nada, pensando lo que podría haber sido un hermoso día término siendo lo peor, un desastre. Unos minutos después o a la hora se acerca un mozo que habiendo observado la situación muy de cerca me dice en palabras amables y bondadosas.
- disculpe Señorita le dejaron esto para usted, ya esta pago no es necesario que lo abone.
Puso delante de mí una enorme taza de chocolate caliente. Me contó que unos jóvenes observaron todo lo que pasaba, no interpretaban bien porque eran extranjeros pero entendieron todo cuando èl se los explico,
- el mas alto que estaba escribiendo, me dijo mientras rasgaba el papel muy ansioso por lo que escribía que le entregara esta taza, así usted y su bebe podían relajarse. Uno le pregunto ¿porque chocolate?, entonces le contesto que café no le podían dar por el bebe, por las dudas, agua era muy común ya que hasta yo se la hubiera dado, te, no le parecía apropiado, entonces dijo que el chocolate la reconfortaría y seria delicioso para ambos.
Mire al mozo muy asombrada de que alguien se haya preocupado por una persona que no conocía.
- ¿sabes quienes eran esos jóvenes? Vienen seguido o es la primera vez que vienen?
- No, no se quienes eran, nunca vinieron, es la primera ves que los veo.
- Gracias, te hago un encargo ¿si?
- Por favor señorita no faltaba más.
- Si llegan a venir nuevamente podrías darles las gracias de mi parte. Es un gran gesto de su parte.
- Como no.
Me levante luego de terminar mi chocolate, acaricie mi vientre, mire la nada nuevamente, para escapar de la realidad aunque sea momentáneamente, me hacia sentir bien. Luego de un rato me levante y Salí del lugar que unas horas antes me hacia sentir espectacular, del cual recordaba situaciones maravillosas, donde reía y era feliz.
Fue muy duro contarles a mis padres la situación que viví, la decisión repentina de julio. El abandono. Lo tomaron con sorpresa y desilusión, ninguno pensó que fuera de esas personas, pero lo fue. Me hablaron mucho y me apoyaron en todo. Tuve que aprender a superarlo.